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¿Qué hay detrás de las manchas en el golfo de Urabá?

Por Equipo Hanna | Hace 3 semanas 19 horas en Noticias | Comentarios

Habitantes, autoridades y expertos hablan de las causas por las cuales se está contaminando el agua.

Especialmente en tiempos de invierno, algunos pescadores del golfo de Urabá se preocupan por la presencia de sustancias extrañas en el agua. “Vemos que algo sale de los ríos, una lama verde que luego llega al mar, para mí eso es contaminante”, expresó Juan José Hoyos Jiménez, quien lleva 25 años dedicado a la pesca en Turbo, municipio de esta subregión de Antioquia

El pescador también contó que en ocasiones han visto bolsas plásticas que desembocan en el mar, desde las quebradas y los ríos. Para él, la contaminación podría ser generada por la actividad bananera de la zona, tal vez, cree, por los agroquímicos que utilizan para los cultivos, que son arrastrados por las lluvias y llegan a los afluentes del golfo.

El alcalde de Turbo, Alejandro Abuchar, coincide con que la producción de banano en la región genera contaminación en los afluentes, especialmente por los agroquímicos que usan. El mandatario local añadió que solo en su municipio hay sembradas alrededor de 40.000 hectáreas de banano y 12.000 de plátano.

Y, para él, las sustancias que se usan para tener una alta producción podrían influir en la disminución de los bancos de peces, especialmente para los pescadores artesanales.

De hecho, Hoyos cuenta que teme que sus hijos y nietos no se puedan dedicar a este oficio en el futuro. “Hace 10 años o 15 zarpábamos harto, en ese tiempo eran como 100 o 200 libras de róbalo, o 40 a 50 libras de langostinos. En este tiempo, a veces sacamos cualquier 4 o 5 libras de langostinos y el pescado a veces hasta 40 o 50 libras”, manifestó el hombre, al tiempo que mostraba las especies que había logrado capturar en una jornada de trabajo y hablaba de las afectaciones económicas que ha tenido.

Al respecto, Emerson Aguirre, presidente (e) de la Asociación de Bananeros de Colombia (Augura), sostuvo que el sector cumple con la reglamentación de Corpourabá y los ministerios de Agricultura y Medio Ambiente.

Asimismo, añadió que Augura trabaja actualmente con varias universidades del país en el desarrollo de productos biológicos para los procesos de producción y que en las fincas se implementan filtros para el lavado de la fruta.

“Esto debido a la degradación del río León y sus principales afluentes en la región de Urabá, que se encuentra en estado crítico, debido a la alta tasa de deforestación y el aumento en la pluviosidad, lo que han generado procesos erosivos y sedimentación”, añadió Aguirre. EL TIEMPO solicitó en reiteradas ocasiones una respuesta para este tema de parte de Corpourabá, la autoridad ambiental de la zona, pero no fue posible que entregaran datos sobre el mismo.

“Incluso, las empresas bananeras están regidas por normas internacionales, ya no se ve tanto el plástico que usan en la producción en las aguas y tampoco puede decirse que los agroquímicos generan una contaminación tan grande que pueda acabar con la cantidad de peces”, manifestó el funcionario.

Arias agregó que también aporta la ganadería, puesto que áreas con vocación agrícola están siendo usadas para la cría de ganado. “Incluso, nosotros tenemos potencial en la parte forestal en unas 40.000 hectáreas, pero hay muchas interrumpidas por la ganadería, la parte agrícola en la parte rural es 40 o 50 por ciento, lo demás es la parte ganadera”, informó el funcionario.

¿Por qué disminuye la cantidad de peces?

Dijo que, pese a las prohibiciones y sanciones, aún hay muchas personas que destruyen los manglares para construir las viviendas a orillas del mar e, inclusive, para construcciones más grandes en zona urbana.

Por su lado, Mónica Zambrano, docente de la Universidad de Antioquia sede Ciencias del Mar, ubicada en Urabá, explicó que no se puede desconocer que a nivel global hay sobrepesca y malas prácticas en el oficio que están disminuyendo la cantidad de especies, pues cada vez son más humanos para el mismo recurso. Asimismo, dijo, la cantidad de embarcaciones también perturba el medio marino y desplaza organismos.

“Esto también aporta nutrientes al medio marino y deja que haya crecimiento excesivo de algas, que luego botan los nutrientes, se mueren y empiezan a generar procesos de descomposición, lo que causa las aguas malolientes y afecta los organismos”, manifestó la experta.

Pese a todos estos riesgos, la docente sostuvo que los estudios de Invemar, el instituto de investigaciones marinas del país, muestra resultados muy positivos respecto a la contaminación en Urabá.

Estos positivos resultados, explicó, se deben a que los estudios se han hecho en su mayoría en el agua, la cual diluye los contaminantes, por lo cual, las concentraciones pueden ser muy bajas.

“El tema de agroquímicos es complicado porque uno no puede tapar el sol con un dedo y decir que la producción agrícola no genera contaminación, pero es importante aclarar que ahora se usan compuestos menos dañinos para el medioambiente”, añadió.

Esto quiere decir que con el dragado se llevan el material de los sedimentos para profundizar el punto al que llegan embarcaciones, entonces, cuando se hace un estudio las concentraciones son muy bajas, no queda el registro de los contaminantes que se han acumulado en el tiempo.

Con el agravante de que las corrientes se llevan cada vez más adentro estas basuras y, se suman, a las que llegan de otros sitios.

Fuente: El Tiempo

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